Padre:
Hoy pongo delante de ti a mi familia.
Tú conoces nuestros nombres, nuestras alegrías, nuestras heridas y las cosas que no sabemos decirnos.
Protégenos y danos sabiduría.
Enséñanos a cuidarnos sin querer controlarlo todo. Ayúdanos a escuchar antes de juzgar y a pedir perdón cuando hagamos daño.
Donde haya distancia, abre un camino para volver a hablar.
Donde haya cansancio, trae descanso.
Donde haya preocupación, sostennos.
Donde haya decisiones importantes, danos luz.
Bendice a quienes están cerca y a quienes están lejos. Acompaña especialmente a quien hoy está pasando por un momento difícil.
Haz de nuestro hogar un lugar donde podamos decir la verdad, recibir consuelo y comenzar de nuevo.
Cuando no podamos resolverlo todo, recuérdanos que podemos seguir amándonos y confiando en ti.
En el nombre de Jesús.
Amén.
Preguntas frecuentes
¿Puedo mencionar nombres concretos?
Sí. Personalizar la oración puede hacerla más cercana.
¿Qué se pide principalmente?
Protección, unidad, sabiduría, reconciliación y cuidado.
¿Puede usarse en familia?
Sí, puede orarse juntos o adaptarse para una oración personal.



