Hay días en los que no sabes qué hacer.

Tienes que tomar una decisión, pero ninguna opción parece clara. Oras, piensas, vuelves a mirar el problema y sigues sin tener una respuesta.

En esos momentos quisiéramos que Dios nos enseñara el camino entero.

Pero muchas veces Dios no nos muestra todo el mapa. Nos ofrece su mano.

Confía aunque no lo entiendas todo

La Biblia dice:

«Confía en el Señor de todo corazón, y no en tu propia inteligencia» (Proverbios 3:5).

Este versículo no dice que pensar sea malo. Dios puede guiarnos por medio de la Biblia, el consejo de personas sabias y los hechos que tenemos delante.

Lo que dice es que no tenemos que sostener la vida solo con nuestro entendimiento.

Hay cosas que hoy no puedes ver. Dios sí las ve.

Hay un mañana que todavía no conoces. Dios ya está allí.

Pide sabiduría para el siguiente paso

Quizá no necesites una respuesta para los próximos seis meses. Quizá necesitas luz para la decisión de hoy.

Puedes pedirle a Dios sabiduría. También puedes hacer preguntas, reunir información y escuchar a personas maduras en la fe.

Después, da el paso que puedas dar con paz y honestidad.

No busques una señal en cada detalle. Mira primero lo que Dios ya ha enseñado: actuar con amor, verdad, justicia y humildad. Él nunca te guiará por un camino contrario a su Palabra.

Santiago 1:5 dice que, si nos falta sabiduría, podemos pedírsela a Dios. La sabiduría bíblica no consiste en adivinar el futuro. Consiste en aprender a escoger con fidelidad usando la luz que ya tenemos.

Puedes ordenar la decisión con cuatro preguntas sencillas:

  1. ¿Alguna opción contradice claramente lo que enseña la Biblia? Si exige mentir, dañar o actuar sin amor, no necesitas esperar otra señal.
  2. ¿Qué hechos conozco y cuáles estoy suponiendo? Anótalos por separado. El miedo suele presentar una posibilidad como si ya fuera un hecho.
  3. ¿Quién puede aconsejarme sin decidir por mí? Busca a una persona madura que conozca a Dios y también comprenda tu realidad.
  4. ¿Cuál es el siguiente paso honesto que sí puedo dar? Tal vez sea hacer una llamada, pedir más información o esperar un día antes de responder.

Estas preguntas no convierten una decisión difícil en una fórmula. Ayudan a caminar con responsabilidad mientras sigues orando.

Cuando las dos opciones parecen buenas

A veces la dificultad no está entre algo correcto y algo incorrecto. Puede que tengas que elegir entre dos trabajos dignos, dos ciudades posibles o dos maneras razonables de ayudar a alguien.

En esos casos, la Biblia quizá no señale una única respuesta. Dios también nos guía dándonos libertad para decidir con sabiduría. Puedes comparar responsabilidades, límites, consecuencias y el efecto de cada opción sobre las personas que dependen de ti.

No pienses que una elección imperfecta arruinará para siempre el plan de Dios. Haz lo mejor que puedas con la información disponible y mantente dispuesto a corregir el rumbo.

Si necesitas profundizar en este proceso, lee cómo saber cuál es la voluntad de Dios.

Dios no se enfada por tus preguntas

Tal vez tienes miedo de equivocarte.

Recuerda que Dios es un Padre, no un vigilante esperando que falles. Él conoce tu deseo de hacer lo correcto. Puede corregir tus pasos y seguir guiándote.

La fe no significa tener todas las respuestas. Significa saber a quién acudir cuando no las tienes.

Puedes orar sin palabras perfectas. Puedes confiar aunque todavía tengas dudas. Puedes avanzar despacio.

No necesitas controlar el futuro para caminar con Dios.

Hoy quizá el camino siga sin estar claro. Pero no estás solo delante de él.

Dios camina contigo.

Una práctica para hoy

Escribe en una hoja la decisión que tienes delante. Debajo, apunta solamente el próximo paso, no la solución completa. Ora por ese paso y decide cuándo lo darás.

Después deja la hoja. Confiar también significa permitir que el día termine sin resolverlo todo.

Oración

Señor, no sé qué hacer. Tú conoces mi preocupación y ves lo que yo no puedo ver. Dame sabiduría, paz y personas que me aconsejen bien. Muéstrame el siguiente paso y ayúdame a dejar el mañana en tus manos. Amén.

Preguntas frecuentes

¿Cómo sé si una decisión agrada a Dios?

Comprueba que no contradiga la Biblia, ora, mira los hechos y escucha el consejo de personas sabias y sinceras.

¿Y si tomo una decisión equivocada?

Un error no te deja fuera del alcance de Dios. Reconócelo, aprende y vuelve a pedirle dirección.

¿Confiar significa no tener dudas?

No. Puedes confiar en Dios mientras haces preguntas y buscas claridad.