El miedo sabe hacer ruido.

A veces llega de golpe. Otras veces aparece por la noche, cuando todo está en silencio y la mente se llena de preguntas.

«¿Y si sale mal?»

«¿Y si pierdo lo que amo?»

«¿Y si no soy capaz?»

Sentir miedo no te convierte en una persona sin fe. En la Biblia encontramos a hombres y mujeres que tuvieron miedo. Y fue precisamente allí donde Dios les dijo: «No temas».

Puedes llevar tu miedo a Dios

David escribió:

«En el día que temo, yo en ti confío» (Salmo 56:3).

David no dijo que nunca tenía miedo. Dijo qué hacía cuando el miedo llegaba: confiaba en Dios.

Tú también puedes hacerlo.

No tienes que esconder lo que sientes. Puedes decir: «Señor, esto me asusta. No sé qué va a pasar. Necesito que me sostengas».

La fe no siempre hace desaparecer el miedo en un instante. Muchas veces, la fe es dar un paso mientras las manos todavía tiemblan.

Jesús está en la barca

Los discípulos de Jesús vivieron una tormenta en el mar. El viento era fuerte y el agua entraba en la barca. Ellos pensaron que iban a morir.

Jesús estaba allí.

Cuando lo despertaron, Él calmó la tormenta. Antes de que el mar estuviera tranquilo, su presencia ya estaba con ellos.

Quizá tu problema no desaparezca hoy. Pero Jesús no te ha dejado solo en medio de él.

La noticia puede seguir preocupándote. La decisión puede seguir pendiente. El futuro puede seguir sin estar claro.

Y aun así, Dios sigue contigo.

Da el paso de hoy

No intentes resolver ahora todos los problemas de mañana.

Pide a Dios fuerzas para este día. Busca ayuda si la necesitas. Habla con alguien de confianza. Haz lo que está en tu mano y deja en manos de Dios lo que no puedes controlar.

La fe puede ser una oración pequeña.

Puede ser levantarte una mañana más.

Puede ser recordar que esta noche no durará para siempre.

El miedo puede hablar fuerte, pero no tiene la última palabra. La última palabra pertenece a Dios.

Oración

Padre, tú sabes lo que me asusta. Cuando mi mente imagine lo peor, recuérdame que estás conmigo. Dame paz para respirar, sabiduría para actuar y fe para dar el paso de hoy. Amén.

Preguntas frecuentes

¿Tener miedo significa tener poca fe?

No. La fe no consiste en no sentir miedo, sino en llevar ese miedo a Dios y seguir confiando en Él.

¿Qué puedo hacer cuando el miedo no me deja descansar?

Habla con Dios, respira despacio y comparte lo que sientes con alguien de confianza. Si el miedo te impide vivir con normalidad, buscar ayuda también es una decisión sabia.

¿Qué verdad puedo recordar hoy?

Que Jesús está contigo antes, durante y después de la tormenta.