La fortaleza que presenta la Biblia no exige poder con todo. Muchas veces comienza cuando reconocemos que necesitamos a Dios.
Isaías 40:29: fuerzas para el cansado
«Él fortalece al cansado y acrecienta las fuerzas del débil».
Isaías habló a un pueblo agotado que podía pensar que Dios lo había olvidado. El pasaje recuerda que Dios no se cansa y puede sostener a quien ya no tiene fuerzas.
2 Corintios 12:9: gracia en la debilidad
«Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad».
Pablo había pedido que desapareciera algo que le hacía sufrir. Dios no le prometió que ocurriría como esperaba. Le aseguró que su gracia lo sostendría.
Salmo 46:1: ayuda en la angustia
«Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza».
La fuerza no se encuentra solamente dentro de ti. Puedes buscar refugio en Dios y recibir también la ayuda de otras personas.
Qué pueden decirte hoy
Si estás cansado, no tienes que aparentar. Nombra tu límite. Descansa, pide ayuda y habla con Dios. Reconocer que no puedes solo no es fracasar.
Una idea para recordar
No tengo que parecer fuerte para ser sostenido por Dios.
Preguntas frecuentes
¿Pedir ayuda demuestra poca fe?
No. Dios puede sostenerte mediante familiares, amigos, la iglesia y profesionales preparados.
¿Qué texto puedo leer cuando estoy agotado?
Isaías 40:28-31 habla directamente a quienes se sienten cansados y sin fuerzas.



