La fe bíblica no consiste en negar los hechos ni en sentirse fuerte todo el tiempo. Es confiar en Dios y dar un paso con Él.

Hebreos 11:1: confiar en lo que esperamos

«La fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve».

Hebreos recuerda a creyentes que siguieron confiando sin ver todavía el cumplimiento completo de las promesas. Su fe no fue imaginación: se apoyó en el carácter de Dios.

Marcos 9:24: una fe que pide ayuda

«¡Sí creo! ¡Ayúdame en mi poca fe!».

Un padre dijo estas palabras a Jesús mientras pedía ayuda para su hijo. Creía y, al mismo tiempo, reconocía sus dudas. Jesús no lo rechazó.

Proverbios 3:5: confiar sin entenderlo todo

«Confía en el Señor de todo corazón y no te apoyes en tu propia inteligencia».

Confiar no significa dejar de pensar. Significa reconocer que Dios ve más de lo que nosotros vemos.

Qué pueden decirte hoy

Quizá tu fe se siente pequeña. Puedes acercarte a Jesús con esa fe. Dile la verdad, pide ayuda y da el paso bueno que tienes delante.

Una idea para recordar

Una fe pequeña también puede acercarse a un Dios grande.

Preguntas frecuentes

¿Tener dudas significa no tener fe?

No. Marcos 9 muestra una fe sincera que reconoce sus dudas y pide ayuda.

¿La fe significa ignorar la realidad?

No. La fe mira la realidad y decide confiar en Dios dentro de ella.