La Biblia no ofrece una única explicación para cada sufrimiento. Enseña que el mundo está herido por el pecado, muestra consecuencias de decisiones humanas y reconoce males que no podemos explicar. También afirma que Dios se acerca al que sufre y promete que el mal no tendrá la última palabra.
No todo sufrimiento es un castigo personal
El libro de Job rechaza las explicaciones fáciles de sus amigos. En Juan 9, Jesús niega que la ceguera de un hombre se deba automáticamente a un pecado suyo o de sus padres.
No debemos culpar a quien sufre diciendo que le falta fe.
Decisiones humanas y un mundo herido
Parte del sufrimiento nace de la violencia, la injusticia y otras decisiones humanas. La Biblia también describe una creación que gime y espera restauración (Romanos 8).
Esto no explica cada caso. Hay preguntas para las que la Biblia no da una causa concreta.
Dios entra en el sufrimiento
Jesús lloró ante la muerte de Lázaro. En la cruz sufrió rechazo, dolor y muerte. La fe cristiana no presenta a un Dios indiferente, sino a Dios acercándose al dolor humano en Jesús.
La esperanza cristiana
Apocalipsis 21 anuncia un día sin muerte, llanto ni dolor. Mientras esperamos, los cristianos están llamados a consolar, proteger, buscar justicia y aliviar el sufrimiento.
Resumen
No sabemos por qué ocurre cada dolor. Sí sabemos que no todo es castigo, que Dios está cerca del que sufre y que la Biblia promete una restauración final.
Preguntas frecuentes
¿Está mal preguntar «por qué»?
No. Job, los salmos y hasta Jesús expresan preguntas y dolor delante de Dios.
¿Debo decir a alguien que sufre que todo pasa por algo?
No. Esa frase puede hacer daño y la Biblia no explica así cada sufrimiento.


