Oramos porque la oración es una relación con Dios, no una forma de darle información. Dios conoce nuestras necesidades y, aun así, nos invita a pedir, agradecer, confesar y escuchar.

Jesús dijo que el Padre ya sabe

En Mateo 6:8, Jesús afirma que el Padre sabe lo que necesitamos antes de que se lo pidamos. Inmediatamente después enseña el Padrenuestro.

Por tanto, conocer nuestras necesidades no hace innecesaria la oración. Un padre puede saber que su hijo está preocupado y aun así querer escucharlo.

Qué ocurre cuando oramos

La oración nos permite hablar con sinceridad, reconocer que necesitamos ayuda y poner nuestras decisiones delante de Dios. También puede movernos a actuar. Orar por una persona con hambre no sustituye ofrecer alimento cuando podemos hacerlo.

La oración no sirve para controlar a Dios. Podemos pedir con confianza y aceptar que su respuesta o su tiempo sean diferentes de lo que esperamos.

¿La oración cambia algo?

La Biblia presenta oraciones que reciben respuesta y también largos tiempos de espera. Afirma que Dios escucha, pero no promete que cada petición producirá exactamente el resultado pedido.

Resumen

Dios ya sabe lo que necesitamos. Oramos porque nos ama, nos escucha y nos invita a vivir en relación con Él.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que usar palabras especiales?

No. Jesús enseñó una oración sencilla y también podemos hablar con Dios con nuestras propias palabras.

¿Puedo pedir cosas concretas?

Sí. La Biblia anima a presentar nuestras peticiones con sinceridad y confianza.