El Salmo 1 abre el libro de los Salmos presentando dos caminos: el de quien escucha a Dios y el de quien rechaza su enseñanza.

Una puerta de entrada a los Salmos

No conocemos el autor del Salmo 1. Su posición al comienzo del libro parece intencionada: antes de entrar en las oraciones y cantos, invita al lector a escoger qué voz guiará su vida.

El camino que debemos evitar

El salmo habla de andar, detenerse y sentarse junto a quienes hacen el mal. La imagen muestra un avance: primero se escucha un consejo, después se permanece allí y finalmente ese lugar se convierte en casa.

Meditar día y noche

La persona feliz encuentra alegría en la enseñanza de Dios y medita en ella. Meditar no significa vaciar la mente. Significa leer, recordar y pensar cómo vivir lo que Dios ha dicho.

El árbol junto al agua

Quien se alimenta de la Palabra es comparado con un árbol plantado junto a corrientes de agua. No depende solo de la lluvia del momento: tiene raíces cerca de una fuente constante.

El salmo no promete que todo saldrá siempre bien. La imagen habla de una vida estable y con fruto, sostenida por Dios.

Los dos finales

El camino de los malos es como paja que se lleva el viento. No tiene raíces. El Señor, en cambio, conoce y cuida el camino de los justos.

Resumen

El Salmo 1 pregunta qué voces alimentan nuestra vida. La Palabra de Dios puede dar raíces, dirección y fruto.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa meditar en la Biblia?

Leer despacio, recordar el texto y pensar cómo vivirlo.

¿Promete riqueza o éxito?

No. Describe una vida firme y fructífera delante de Dios.