Una definición de la esperanza cristiana como confianza que mira más allá de las circunstancias presentes.

La esperanza bíblica no es simplemente pensar que probablemente todo saldrá bien. Es una confianza arraigada en el carácter y las promesas de Dios.

Por eso puede existir incluso en tiempos difíciles. Los salmos esperan en Dios en medio del dolor; los profetas anuncian restauración; el Nuevo Testamento vincula la esperanza con la resurrección de Jesús. La esperanza no niega el presente. Puede llorar y esperar al mismo tiempo. Puede reconocer que algo duele sin concederle el derecho a definir todo el futuro.

Para el cristiano, esperar es recordar que la historia está en manos de Dios y que el sufrimiento no posee la última palabra.

Preguntas frecuentes

¿Esperanza es optimismo?

No exactamente. El optimismo espera un buen resultado; la esperanza bíblica descansa en Dios.

¿Puede existir con tristeza?

Sí. La Biblia muestra esperanza en medio del lamento.

¿Cuál es su centro cristiano?

La fidelidad de Dios y, en el Nuevo Testamento, la resurrección de Jesús.