«Estad quietos, y conoced que yo soy Dios» (Salmo 46:10).

Hay días en los que terminas una tarea y ya estás pensando en las tres siguientes.

El teléfono suena. Alguien te necesita. La lista no se acaba.

Quizá no puedas vaciar tu agenda hoy. Pero sí puedes detenerte unos segundos y recordar que Dios está contigo.

Antes de empezar la siguiente tarea, respira.

Di en silencio: «Señor, estás aquí».

Después haz solo lo que tienes delante.

La paz no siempre llega cuando desaparecen las obligaciones. A veces llega cuando dejamos de intentar atenderlo todo al mismo tiempo.

Jesús conoció días llenos de personas y necesidades. También buscó momentos para apartarse y orar. Tú puedes hacer una pausa sin sentir que estás perdiendo el tiempo.

Treinta segundos con Dios no resolverán toda la agenda. Pero pueden ayudarte a volver a ella con un corazón menos acelerado.

Para recordar hoy:

No tengo que hacerlo todo a la vez. Dios está conmigo en esta tarea.

Oración

Señor, mi día está lleno y mi mente corre deprisa. Ayúdame a detenerme, respirar y hacer con paz lo que tengo delante. Amén.

Preguntas frecuentes

¿Necesito una agenda vacía para tener paz?

No. Puedes hacer pequeñas pausas y recordar la presencia de Dios dentro de un día ocupado.

¿Qué práctica sencilla puedo hacer?

Antes de cambiar de tarea, detente unos segundos y di: «Señor, estás aquí».