«Los que esperan en el Señor renovarán sus fuerzas» (Isaías 40:31).

Esperar cuesta.

Quieres una respuesta. Quieres saber si la puerta se abrirá. Miras el teléfono, vuelves a pensar en la conversación y te preguntas cuánto tiempo más tendrás que esperar.

Isaías no dice que esperar sea fácil. Dice que Dios puede darte fuerzas mientras esperas.

Esperar en Él no significa quedarse inmóvil. Hoy todavía puedes cuidar a quienes amas, hacer tu trabajo, pedir consejo, descansar y orar.

No puedes vivir mañana antes de que llegue.

Pero sí puedes vivir este día con Dios.

Tal vez la respuesta tarde. Tal vez sea diferente de la que imaginas. La espera no demuestra que Dios se haya olvidado de ti.

Haz lo que hoy está delante de ti. Después deja el resultado en sus manos.

Para recordar hoy:

Mientras espero una respuesta, Dios puede darme fuerzas para este día.

Oración

Señor, me cuesta esperar. Dame paciencia para no adelantarme y fuerzas para hacer lo que hoy me corresponde. Ayúdame a confiar mis tiempos a ti. Amén.

Preguntas frecuentes

¿Esperar en Dios significa no hacer nada?

No. Puedes seguir viviendo con fidelidad y hacer lo que está en tu mano mientras dejas el resultado a Dios.

¿Una demora significa que Dios se olvidó de mí?

No. La Biblia muestra muchas esperas en las que Dios seguía presente.